Man Ray: El fotógrafo erótico más experimental

Man Ray: El fotógrafo erótico más experimental

Man Ray fue un artista dedicado a la fotografía erótica del siglo XX, una de las personas más intrigantes en una época donde el erotismo era un tabú por desenmascarar

“No fotografío la realidad. Fotografío mis sueños”

Una de las frases más sonadas del artista.

Man Ray, la exposición

«Despreocupado, pero no indiferente». Son las palabras que reza su epitafio y que nos ayuda a comprender la misteriosa personalidad de Emmanuel Radnitzky, más conocido como Man Ray.

En 2019 la Fundación Canal inaugura su calendario artístico con una muestra de las mejores obras del enigmático fotógrafo erótico.

Un total de 107 obras reunidas en una sola exposición, provenientes de donantes Españoles y Europeos donde encontramos tanto sus míticas fotografías como intrigantes objetos propiedad del autor.

Podemos catalogarlo como un artista de la fotografía erótica del grupo surrealista. Es decir, no utilizaba la cámara para inmortalizar la realidad, si no para hacer patente su propia imaginación, sus sueños y sus deseos más inconfesables.

La exhibición abre sus puertas con autorretratos y retratos de su círculo más personal: Picasso, Tristan Tzara, Jean Cocteau…

A la hora de realizar autorretratos, el artista amaba inmortalizarse con sus objetos más amados: Sus pinturas, la pipa que tanto le acompañaba y “Emak Bakia” el mástil de su violonchelo (Nombre vasco que significa literalmente “déjame en paz)

La carrera de Man Ray, un don especial para la fotografía erótica:

El fotógrafo erótico más experimental del siglo XX nació en Filadelfia, el 27 de Agosto de 1890 y llegó al fin de sus días en la elegante ciudad parisina en 1976.

Su larga carrera se inició en París, en la década de los años 20 como fotógrafo de moda y retratista, alcanzando un gran éxito en ambas disciplinas.

Tal fue el alcance de su fama que los grandes aristócratas y bohemios de la época anhelaban pasar por el objetivo de su cámara.

Las musas de Man Ray, las culpables de su éxito en la fotografía erótica

Las mujeres siempre estuvieron presentes en su vida, protagonizando algunas de sus mejores obras.

Lee Miller, asistente de laboratorio en lo público y amante en lo privado, fue la hermosa inspiración de las fotografías con mayor carga erótica del siglo XX.

Aun así no tuvo el placer de reinar en solitario el bello arte de la fotografía erótica, pues son muchas las musas que inspiraban al fotógrafo a plasmar sus más privadas fantasías:

Méret Oppenheim, Dora Maar, Kiki de Montparnasse la bailarina mulata Ady Fidelin o Juliet Browner (Quien llegó a ser su esposa) Son solo algunos de los nombres que tuvieron el privilegio de inmortalizar su belleza en la fotografía erótica del artista.

Pasión por el ajedrez

Su fuerte amistad con Marcel Duchamp y una pasión desborda por el ajedrez son otras de las peculiaridades que marcaron la vida de Man Ray.

Un hombre que veía el ajedrez como una metáfora del juego entre la vida y la muerte. Un divertido juego lleno de intriga, peligro y a la vez ¡Plagado de emociones!

Fue Marcel Duchamp, su gran amigo, quien le enseñó a dominar el juego tras disfrutar cientos de partidas en el Bar Melitón de Cadaqués, en los veranos que pasaron junto a Gala y Dalí.

Como curiosidad te contamos que Man Ray, nuestro querido artista de la fotografía erótica se sentía muy identificado con la pequeña figura del rey. Duchamp con la del caballo.

Algunas de las mejores obras de Man Ray

Manos pintadas por el mismísimo Picasso, retratos del marqués de sade que salían directamente de su imaginación. Melocotones simulando insinuosamente nalgas femeninas…

Man Ray no era solo un artista de la fotografía erótica, era todo un portento de la imaginación surrealista, de la creación de hacer realidad para siempre lo que solo estaba en su mente.

Fue tan sonada su herencia en el mundo del arte que, según Pilar Parcerisas, el «Guernica» viene de la fotografía en blanco y negro del artista Man Ray. La primera persona en comprender que una flor, puede ser un objeto. Adelantándose al mismísimo Mapplethorpe.

Pero la mejor forma de entender a Man Ray es deleitarse con su obra, pasar tanto tiempo como desees admirando su fotografía erótica. Algunas de las primeras imágenes con contenido erótico capaces de inspirar a cualquier fotógrafo, a cualquier artista, a cualquier persona.